Cuando el terror vino del cielo

aviones italianos
Los bombardeos que sufrió Barcelona son los protagonistas del otro proceso jurídico que apoya el Ayuntamiento. En este caso, la querella la impulsa la Asociación AltraItalia, que aglutina a los italianos antifascistas que viven en Catalunya, y que apunta directamente a 21 pilotos italianos, algunos todavía vivos. Estos pilotos cumplían las directrices del general Vincenzo Velardi, jefe de la Aviazione Legionaria, que la noche del 16 de marzo de 1938 recibió las órdenes directas de Mussolini de aterrorizar a la población barcelonesa.





Entre las 22.08h. del 16 y las 15.19h. del 18 de marzo de 1938 se desplegaron los ataques aéreos más duros que sufrió Barcelona. Un infierno que duró 41 horas y que supuso 12 ataques masivos y el lanzamiento indiscriminado de 44 toneladas de bombas sobre la población civil barcelonesa. Este nuevo tipo de técnica de guerra –conocida como bombardeo por saturación—, traumatizó toda la ciudad y convirtió Barcelona en uno de los primeros escenarios de la historia en bombardeos sobre la población civil, tras la ciudad de Gernika, atacada un año antes, el 26 de abril de 1937.

Catalunya fue uno de los territorios más castigados por la nueva técnica bélica adoptada por la aviación italiana y se contabilizan al menos 7.400 víctimas mortales, es decir, el 70% del total de muertes provocadas por ataques aéreos que se registraron en el conjunto de España. Y la mayoría de ellos los sufrió Barcelona, que todavía conserva muchos de los refugios antiaéreos de la época.

Ada Colau apoya una querella que solicita al rey Felipe VI que responda por los crímenes del franquismo “como representante del Estado Español y continuador legítimo” de la dictadura

La vinculación del equipo de Barcelona en Comú con la tradición republicana no es nueva. "Nuestra candidatura quiere demostrar que se puede hacer política de una manera diferente. Pero no se puede hacer un proyecto de regeneración sin memoria”, decía Colau en uno de los actos de campaña en La Canadenca, icono de la lucha obrera, que remite a una de las huelgas pacíficas más importantes de la primera parte del siglo XX, que en febrero de 1919 paralizó Barcelona y buena parte de la industria del país.

Precisamente ese día, el equipo de Colau presentaba dos nombres que cerrarían la lista y que aportaban “memoria” a la candidatura, el historiador Josep Fontana y la luchadora antifranquista Maria Salvo (Sabadell, 1920), que fue brutalmente represaliada tras 16 años en cárceles de Barcelona, Madrid y Segovia. Una represión en la que sufrió palizas en la Dirección General de Seguridad, ubicada en la Puerta del Sol madrileña, que después le impidieron ser madre.

La nueva apuesta de Colau para las generales sigue la misma estrategia. El cabeza de lista es el historiador Xavi Domènech; mientras que al final de la papelta figurará el presidente de la Asociación de Ex Presos Políticos de Catalunya, Enric Pubill (Barcelona, 1930). El primero fue el encargado de revisar los símbolos y los nombres de las calles de Barcelona, con el principal objetivo de reducir la presencia de nombres borbónicos. De hecho, entre sus primeras decisiones destaca la polémica retirada del busto del Rey Juan Carlos de la sala del pleno del consistorio barcelonés.

Por su parte, Pubill es una de las víctimas directas del régimen que sigue con vida, y un habitual de las listas de ICV, su partido de referencia tras su paso por el PSUC. Entre su amplio abanico de crudas anécdotas, Pubill suele recordar la brutalidad de los hermanos Creix. El escritor Manuel Vázquez Montalbán —que también sufrió la 'amabilidad' de los Creix—, los definió como unos “profesionales de la humillación”. Los hermanos torturarían a un gran número de luchadores republicanos, sindicalistas e intelectuales como Joan Oliver, Miguel Núñez, Joan Comorera, Gregorio López Raimundo o al propio Pubill.

Jordi Molina | eldiario.es



Cuando el terror vino del cielo
  • Comenta con Blogger
  • Comenta con Facebook
Top