Rajoy y nuestros muertos

Represaliados del franquismo
En octubre de 2014 escribí un artículo denunciando la falta de dotación imprescindible en los Presupuestos Generales elaborados por el Partido popular desde el año 2012 para que la Ley 52/2007, más conocida por Ley de la Memoria Histórica, pueda desarrollarse, cumplirse en definitiva. Al mismo tiempo instaba a todas las fuerzas políticas con presencia en el Congreso a instar duramente al Gobierno para que dicha Ley, totalmente vigente, gozara de su correspondiente dotación y se cumpliera sin excepciones. El artículo lo pueden leer en el siguiente enlace: La Memoria Histórica, Rajoy y el franquismo.





Como todos sabemos ni en 2013, ni en 2014, ni en 2015, ni en 2016 contienen los Presupuestos Generales partida económica alguna destinada a la referida Ley. En una reciente comparecencia publica celebrada en las instalaciones del diario "El Mundo" Rajoy fue preguntado por los motivos que han impedido la derogación de la LMH tal y como el hoy presidente prometió en 2007 y 2011 en plenas campañas electorales.

Un amigo me escribe lo siguiente:

Pues espérate tú, que ayer tuve oportunidad de ver a todo un presidente del gobierno alardear en directo de haber cometido lo que podría quizás considerarse como prevaricación. Sí, sí, el mismo que un día sí y otro también nos bombardea a cuenta del procés con su frase favorita de: "HAY QUE CUMPLIR LA LEY". 

Como estamos en período electoral, ha aparcado temporalmente el plasma y se dedica a visitar todos los platós de televisión y actos públicos habidos y por haber. Ayer estuvo en un foro organizado por el diario El MUNDO, siendo entrevistado y respondiendo a preguntas. Un ciudadano le preguntó por qué no había derogado la Ley de la Memoria Histórica. Él puso cara de sorpresa y tras una pausa y el consabido "mireusté", respondió que la asignación presupuestaria para dicha Ley había sido en los cuatro últimos años prácticamente de cero euros, repitiéndolo de nuevo por si no había quedado bien claro y concluyendo que entre derogarla y hacer eso no había en la práctica diferencia.

Es decir que nuestro presidente nos explicó y reconoció claramente con su respuesta, que la falta de asignación presupuestaria para cumplir los fines de dicha Ley, fue un acto deliberado para que no surtiese sus efectos. No fue producto de limitaciones presupuestarias u otras causas sino que se hizo a conciencia porque se buscaba con ello intencionadamente incumplir dicha ley.

Los efectos sí son los mismos pero el trámite para derogarla bien sabe él que no lo es. Por eso ha optado por no asignar dinero en lugar de dar la cara, hacer las cosas como es debido ("como Dios manda" que diría él) y afrontar un debate en el Congreso, una campaña mediática dura en su contra y una más que probable reprobación por parte de organizaciones internacionales como AI o la ONU.

Estoy completamente de acuerdo con lo que mi amigo expresa con tanta claridad, es más ya en 2014 y en el artículo citado anteriormente yo escribía:

Desde mi ignorancia jurídica me atrevería decir que el Gobierno que preside Rajoy está cometiendo un delito de prevaricación cuando impide que una ley se pueda desarrollar y cumplir sin más motivos que sus propios intereses. Acudir a la falta de medios económicos es una escusa burda. La dotación inicial que el PSOE fijó para esta ley en 2008 fue de 6 millones de euros, una cantidad que hoy representa escasamente un 0,6% de los presupuestos generales, dotación sobre la que se pueden admitir recortes en base a la situación económica, pero que de ninguna manera dichos recortes pueden ser del 100%.

Si tenemos en cuenta que la prevaricación es un delito que consiste en que una autoridad, juez u otro servidor público dicta una resolución arbitraria en un asunto administrativo o judicial a sabiendas de que dicha resolución es injusta, que es comparable al incumplimiento de los deberes del servidor público, que dicha actuación es una manifestación de un abuso de autoridad, que está sancionada por el Derecho Penal (que busca la protección tanto del ciudadano como de la propia Administración) y que para que este delito sea punible debe ser cometido por un servidor o juez en el ejercicio de sus competencias, la actuación de Rajoy en relación con la Ley 52/2007 impidiendo mediante un acto administrativo que dicha Ley justa y vigente se pueda cumplir debería ser objeto de un análisis jurídico exhaustivo e independiente. 

Mucho daño hace Rajoy a las victimas inocentes de la Guerra Civil y de la dictadura impidiendo por razones aún no explicadas que la Ley de la Memoria Histórica se pueda desarrollar y cumplir, pero no olvidemos el enorme daño de su desprecio hacia cientos de miles de victimas que aún permanecen sin localizar, diseminadas por toda la geografía española, solamente por ello Rajoy no debería ser presidente, le falta humanidad y le sobra rencor.

Benito Sacaluga

Rajoy y nuestros muertos
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