Lo que queda del PSOE

 Lo que queda del PSOE
Que nadie me acuse de pesimismo o de hacer leña del árbol caído, las cosas son como son y siempre se debe atender más a los hechos que a los discursos. Lo cierto es que el PSOE está en descomposición y solo un giro de 180º en el proyecto lo puede salvar. No obstante, sus dirigentes, los miembros del Comité Federal, parece que no se han dado cuenta de la importancia que tienen el apoyo al Partido Popular y la forma en que dicho apoyo se ha materializado.

Los partidarios de la abstención no se cansan de repetir que ha sido una decisión democrática, pero esconden que el acoso y derribo de Pedro Sánchez es una operación que se puso en marcha hace casi un año, y se hizo totalmente alejada de los cauces democráticos establecidos en los estatutos del partido, mediante una "conspiración" orquestada y dirigida por aquellos incondicionales felipistas incapaces de asumir la realidad del actual arco parlamentario, de la nueva etapa que tanto Podemos como Ciudadanos han propiciado. Siendo mal pensado, también cabe la posibilidad de que la maniobra de acoso y derribo a su Secretario General tenga como último objetivo la vuelta a la alternancia en el poder que PP y PSOE llevan decenas de años disfrutando.

Es evidente y cierto que la pérdida de votos afecta al PSOE desde que Rodriguez Zapatero abandonó la presidencia del país. Los españoles demandaban cambio y Rubalcaba era la expresión del continuismo. Hay politicos que nunca ganarán unas elecciones y Rubalcaba es uno de ellos, más aún si tenemos en cuenta su trayectoria. La tendencia se confirmó con Pedro Sánchez, pero sería absurdo hacer caer sobre él la responsabilidad de las derrotas, la irrupción de Podemos en la lucha por los votos es la respuesta al fracaso del PSOE, quizás Sánchez hizo que dicha derrota no fuese mayor, seguro.


Ahora le toca el turno del acoso a Miquel Iceta y su PSC. Su negativa en bloque a abstenerse en la investidura de Rajoy, tomada democraticamente en el seno de su Consell Nacional (242 consejeros) y apoyada por la totalidad de los votos posibles menos una abstención, lejos de ser un golpe contra la ejecutiva del PSOE, o un desacato como titula ABC, es una llamada de atención sobre la razón de ser de un partido que se autodenomina socialista, pero el PSOE ya amenaza con "divorcio", olvidando que sin los votos catalanes jamás ganará unas elecciones nacionales.

Casi 100.000 militantes ( aprox. el 60%) están en contra de la abstención, el 41 % de los miembros del Comité Federal también y en el Grupo Parlamentario del Congreso la oposición a la abstención se cuenta por decenas de diputados, el PSC en pleno se niega a investir a Rajoy....y ante esto la dirección del PSOE esconde la cabeza en la tierra prisionero del miedo a unos nuevos comicios, sin candidato y sin discurso fiable, dividido y gobernado en la sombra por aquellos que provocaron la situación de desastre en que el PSOE se encuentra.

Definitivamente en el PSOE solo quedan los luchadores, pero los generales les tienen condenados a la obediencia y a la vergüenza, espero que se rebelen antes de que sea demasiado tarde.

Benito Sacaluga

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