¿Qué Podemos quieren y qué Podemos queremos?

¿Qué Podemos quieren y qué Podemos queremos?
Con la llegada de Podemos, la escena política española ya no es la misma. Desde la calle hasta llegar a las instituciones, Podemos ha subido el listón de la política, del debate político y de la ética. Un listón que resultó demasiado alto para los políticos y partidos “de toda la vida”, que estaban acostumbrados a actuar en niveles de los más bajos. El listón que puso Podemos, a petición de la calle y de sus votantes, no representa más que el nivel normal de lo que debería tener la política representativa.


Hay un nuevo jugador en el ring que se ha puesto unas reglas de responsabilidad y ética. Un jugador que, además, exige al resto cumplir y respetar a estas mismas reglas. El rechazo era más que obvio y esperado, primero por que los que siempre han estado en las instituciones se consideran dueños de ellas, por encima del bien y del mal y que no serían “unos cuatro gatos” que ahora les van a “dar lecciones de democracia“. Por otra parte, después de tantos años en el poder, estos “dueños de las instituciones” se han acostumbrado a hacer las cosas como las plazcan, sin control ni exigencia ciudadana, es normal que la situación actual, con la ciudadanía ya en las instituciones, les resulte incómoda hasta indignante. Esta ciudadanía que para ellos, solo se acordaban de ella durante las campañas, donde siempre salen ganando los mismos: ellos o ellos.

¿La solución? Hacer que Podemos baje el listón y que deje de exigir tanto. Para conseguirlo -o intentarlo-, hay que buscar a lo que sea en Podemos para desacreditar a su discurso y bajar a sus exigencias, para quitarle “a esta superioridad moral que tiene”. El ejemplo donde más se ha visto esta técnica, es en “el caso” Ramón Espinar, donde el verdadero objetivo se ha escuchado varias veces “Predicar con el ejemplo”. De esta forma, sacando conclusiones falsas de un hecho irreprochable, se intentaba trasmitir el mensaje de: Hay que predicar con el ejemplo, si no puedes hacerlo, deje de hablar de “los fondos buitres”.

Se han intentado varias formas y formulas para transmitir a la ciudadanía que: “Podemos es igual que el resto de partidos”, “somos iguales”, “no hay cambio posible, es lo que hay”. Un mensaje para desesperar a la ciudadanía y explicarle que la política es lo que está haciendo el Sistema desde siempre, que el Cambio solo es una Utopía.

Nunca, en la historia de la política española, se han visto tantos ataques a un partido en tan poco tiempo. Nunca se ha llegado a mirar con lupa a cualquier detalle del pasado de los miembros de un partido, de la venta de un piso hasta un tuit de hace muchos años. Contra Podemos se ha utilizado a todo el arsenal -creo-: Instituciones, juzgados, medios, falsificaciones, falacias… Se jaleó y se magnificó a cualquier cosa por pequeña que sea. Se ha utilizado a asociaciones de víctimas del Terrorismo, conspiraciones contra jueces… Pero parece que hasta ahora, estos métodos no están consiguiendo nada. Todo lo contrario, se está consiguiendo el efecto contrario: más simpatía con Podemos y la máquina del Poder cada vez queda en ridículo.

Si los defensores del Sistema se mirasen con el 1% de la exigencia que dedican a Podemos, su mayoría estarían fuera de la política, incluso en la cárcel. Pero ni lo han hecho, ni lo haría, por que ni les importa la legalidad, ni les importa la ética. Si fuera así, Podemos no hubiera nacido.

Esta guerra contra Podemos ha llegado a tal punto, donde se ha prostituido a las palabras y a los significados. Cuando los políticos y sus lacayos mediáticos llaman “Radical” a Podemos, tienen razón. Podemos es un partido “Radical”, y según la RAE, Podemos sería un partido que busca soluciones “Radicales” a los problemas, yendo a la “raíz” del problema. Cuando tachan a Podemos de “Anti-sistema” tienen razón, por que Podemos se opone a SU Sistema que empobrece más a los pobres y enriquece más a los ricos. Cuando dicen que Podemos es “Populista” también llevan razón -ojalá hubieran entendido el significado-, por que Podemos ha sido aupado por la gente más golpeada por esta Estafa llamada falsamente “Crisis”, esta gente que no se ha visto representada por el actual Sistema.

Este Régimen/Sistema sabe que está prostituyendo a las palabras y a los significados, conoce muy bien lo que dice la RAE y lo que dicen los grandes catedráticos. Pero lo que está haciendo, no es más que instalar una percepción negativa y equivocada en el subconsciente social, a través de sus medios de comunicación. Así que, convierten “Radical” en “Violento“, “Anti-Sistema” en “Anti-Democrático” y venden a la gente que el “Populismo” es sinónimo de “Demagogia“.

Y uno se pregunta ¿Por qué el Sistema no utiliza simplemente las palabras como tal: Violento, Anti-Democrático y Demagogia? La razón es sencilla: Por que con estos términos, el receptor identificará más al Sistema con estas palabras y su significado, que etiquetar a Podemos con ellas. A un Podemos nuevo, nuevas palabras, nuevas etiquetas y nuevo enemigo para España. Hasta “Comunista” se está utilizando de una forma peyorativa, como en los años de Franco, aunque ni Podemos, ni sus programas y ni su políticas son comunistas.

Podemos nació de la calle, del 15M y una multitud de movimientos sociales. Los que hemos estado ahí, sabemos muy bien que a uno manifestante poco le importaba el partido o la ideología del que estaba a tú lado o en frente. En Podemos pasa lo mismo, nadie le importa a quién votaban los militantes. Por que en Podemos, hay gente de izquierdas como gente de derechas, hay gente que ha venido del PP, de Cs, del PSOE, de IU… y también hay personas que no se identifican con ninguna ideología o partido.

Podemos es un partido de Sentido Común, que solo busca a que a este pueblo le vayan mejor las cosas, es el interés general. Podemos no es un partido de parados, ni es un partido de pobres o desahuciados… es un partido para parados, para pobres y para desahuciados… que no es la misma cosa. Y es obvio que en Podemos hay más que una ideología, pero parece que el Sistema anda perdido intentando etiquetar a Podemos bajo una sola ideología para poder luego relacionarle con lo que hizo Stalin, Trump y el propio Satanás.

Los que nos llamaban “Comunistas” ¿Por qué ahora nos comparan con Trump?¿Será Trump un Comunista?¿O será por que sus falacias se les están volviendo en contra?.

El Sistema nos vende como un partido de vagos, que no tienen trabajo ni quieren trabajar, que quieren vivir del cuento. Pues no, en Podemos hay parados, hay gente que trabaja, hay ricos, hay jubilados… Millones de personas unidas por: Sentido Común, el interés general. Algo que a muchos “dueños de las instituciones” se les haya olvidado, les cuesta entender que en este país no todo se vende, ni los más poderosos de sus poderosos podrá corromper a la gente honesta. No han entendido que no hay que ser pobre para defender a los pobres, ni hay que ser parado para defender a los parados… solo hay que ser un ciudadano con sentido común para defender a todos los ciudadanos, sin excepción.

Dicen que Podemos utiliza el sufrimiento de la gente para hacer política. Lo que nos debería preocupar es que la política deje de defender a la gente, trasladar su sufrimiento a las instituciones y resolver sus problemas. Para eso está la política ¿no?.

Dicen que Podemos no puede estar en las instituciones y en la calle. Podemos ha nacido en la calle, se ha comprometido a trasladar la voz de la calle a estos sordos que llevan años acomodados en las instituciones, sin que el “ruido” de sus compatriotas les moleste. Si creen que a Podemos se le va a domesticar para que se acomode como el resto, lo tienen muy complicado. Podemos estará en las calles y en las instituciones, “a trabajar” Sr. Cuñado Rivera, “A trabajar”. La oposición se hace en la calle y en las instituciones. ¿Saldrían los del PSOE y Cs a hacer oposición en las calles? No, no pueden, por que al investir al PP, han perdido toda representatividad para sus votantes que votaron por su “NO”.

A sus señorías les molesta escuchar lo que diga y piensa la calle. Las más recientes pruebas, es su indignación y enfado por los discursos de diputados como Rufián, Pablo Iglesias y otros. Representantes que hicieron llegar al Congreso lo que digan o piensan millones de ciudadanos. Verdades como puños, que llaman a las cosas por su nombre y a las personas por sus hechos. Pero su señorías no están acostumbrados a escuchar verdades dentro de su protegido Castillo, ni están acostumbrados ya debatirlas, ni a decir verdades.

Conviene señalar, que lo que han dicho nuestros diputados, lo han dicho con mucha elegancia, educación y suavidad. Mucho más de le que les hubiera dicho cualquier ciudadano harto de sus políticas y su cinismo. Este empeño en domesticar a Podemos y acomodarlo en las instituciones, solo es un intento de acabar con la lucha ciudadana. Han pensado que con tener a Podemos en las instituciones “calado entre los tres”, con criminalizar a las manifestaciones o intentar amordazar a la gente, se van a acabar las luchas y así se librarán del “ruido”. Por un momento, brindaron dando por vencida la resistencia.

Podemos solo es un conductor entre la calle y las instituciones. El Sistema no se ha dado cuenta de que en las instituciones tiene a los representantes de la calle, pero no toda la calle. Que tienen la calle en las instituciones y en la calle. ¡Qué van a entender si no tuvieron ni un momento para pensar, luchando por su supervivencia!

Y ¿Qué Podemos queremos?: Queremos el Podemos mejorable que tenemos, donde siempre mandaremos nosotras y nosotros.

Esparroquí
Twitter:@Esparroqui

¿Qué Podemos quieren y qué Podemos queremos?
  • Comenta con Blogger
  • Comenta con Facebook
Top