El franquismo: una dictadura criminal e impune

El franquismo: una dictadura criminal e impune
Tras 41 años de la muerte del dictador fascista Francisco Franco, conviene analizar las barbaridades que se siguen permitiendo por determinados sectores de la sociedad española con el objetivo de ocultar todas las atrocidades que se realizaron durante la dictadura.

Una falsa transición

Comenzamos con la transición que se realizó tras la muerte de Franco, una falsa transición con el objetivo de tapar los crímenes del franquismo, y que a las nuevas generaciones se las pudiese seguir inculcando, desde ciertos sectores de la sociedad, las mentiras implantadas sobre el franquismo.

Esta transición quedó totalmente incompleta al no haberse juzgado nunca los crímenes que realizó el franquismo, tanto en la Guerra Civil, como en la posguerra y durante los cuarenta años de dictadura propiamente dicha.




Los tres principales argumentos en los que se basa normalmente los seguidores y encubridores del franquismo son la amnistía, la prescripción de los delitos cometidos, y la idea de "olvidar y cerrar heridas". Así mismo, hay que aclarar que:

1.- La amnistía de crímenes políticos que tuvo lugar durante la transición debería haber tenido como verdadero objetivo la excarcelación de las personas que el franquismo encarceló por el simple hecho de pensar distinto al movimiento franquista. Así mismo, aprovechar esta amnistía para amnistiar también crímenes contra la humanidad es una auténtica barbaridad, indigna de cualquier país civilizado, más aún cuando se autodescribe como "democrático".

2.- Los crímenes contra la humanidad, por mucho que le duela a los seguidores del sanguinario Franco, no prescriben nunca, lo que significa que deben ser juzgados, pasados los años que hayan pasado desde que sucedieran los mismos. En el caso de España, además, se trata de asesinatos masivos por motivos ideológicos, tanto durante la Guerra Civil como en la posguerra, bombardeos a objetivos civiles en Madrid y Guernica, así como torturas a presos políticos, considerados delincuentes por el mero hecho de pensar de forma distinta al régimen franquista.

3.- ¿Alguien se imagina el uso del argumento "olvidar y cerrar heridas" en Euskadi para ocultar los crímenes de ETA, y evitar así que los miembros de esta organización con crímenes de sangre (secuestros, atentados mortales y no mortales) que no han sido juzgados aún pasen por banquillo? ¿Alguien se hubiese imaginado el uso de este argumento en 1945 con el fin de evitar los famosos juicios de Núremberg? De esta forma, se puede considerar que este argumento, completamente vacío y repugnante, no tiene ningún sentido cuando estamos hablado de crímenes que supusieron torturas de presos, así como el asesinato por motivos ideológicos por parte de un Estado.

La conclusión es sencilla, después de esto: la transición política española no podrá ser completa ni digna hasta que no se produzca un reconocimiento oficial de las víctimas del franquismo por parte de todos los partidos políticos, así como la condena oficial del franquismo por los mismos, y la retirada de todos los símbolos franquistas en España. Al fin y al cabo, ¿alguien se imagina una fundación "Adolf Hitler" en Alemania, o callejeros alemanes con "Plaza Führer", "Bulevar Himmler", "Avda. Göebels", etc? Pues en España resulta que sí hay tanto "Fundación Francisco Franco" como calles homenajeando al régimen fascista y criminal que hubo en este país entre 1939 y 1976. Es más, ¿alguien se imagina que Heinrich Himmler, único superviviente de la cúpula nazi a la Segunda Guerra Mundial, se hubiese presentado después a unas elecciones libres con un partido político propio, sin haber sido juzgado siquiera por los crímenes de los que fue cómplice? Porque resulta que en España, Manuel Fraga, ministro de gobernación del franquismo en sus últimos años, así como responsable de la firma de numerosas ejecuciones de penas de muerte, y opresiones a manifestaciones pacíficas por el mero hecho de ser de signo contrario al régimen (de ahí su célebre frase "la calle es mía"), no sólo murió sin haber sido juzgado nunca por pertenecer al régimen franquista, sino que fundó un partido político (el actual Partido Popular), e incluso muchos le señalan como un "demócrata que participó en la transición para traer la democracia a España", sin contar, claro, que participó no por ser demócrata, sino por ser miembro del régimen franquista.

Hoy en día, de hecho, hay varios torturadores franquistas (entre ellos el conocido como "Billy el niño") cuya extradición está siendo pedida por la justicia argentina, con el fin de poder juzgarles por crímenes de la humanidad, algo a lo que la justicia española se ha negado desde el primer momento... Así, ¿alguien se imagina que haya algún país que se niegue a extraditar a algún criminal nazi que se descubra sin juzgar, con la excusa de que "hay que cerrar heridas de una vez por todas"?

Las mentiras del franquismo

Tras la explicación de la falsa transición que se vivió en los '70 en España, ahora es momento de desmontar las mentiras que creó el franquismo, y que algunos siguen difundiendo:

- La Guerra Civil no fue una "guerra de bandos"; fue una guerra en la que unos militares sublevados se enfrentaron mediante las armas a un gobierno democrático y legítimamente elegido mediante las urnas.

- España, gracias, no sólo a la Guerra Civil, sino también a la posguerra de los años '40, España es actualmente el segundo país del mundo con mayor número de desapariciones forzosas, siendo el primero Camboya.

- El Gobierno de la República nunca persiguió a la Iglesia ni promocionó su persecución; sin embargo, el bando franquista sí que persiguió a todos aquellos que discreparan ideológicamente de ellos, llegando incluso a humillar a las esposas de los republicanos ejecutados rapándolas el pelo, por no hablar de los casos conocidos como las "rosas", mujeres asesinadas por el franquismo a lo largo y ancho de España, sin estar muchas de ellas siquiera relacionadas con la República (el más conocido, el caso de las 13 Rosas)

- La persecución a la Iglesia se empezó a producir por determinados sectores del bando republicano por una razón muy simple: más allá de su posición en guerra, muchos curas rompieron el secreto de confesión, tanto en la guerra como en la posguerra, denunciando a republicanos y disidentes del franquismo después de que estos mismos o sus mujeres se confesaran a su párroco local.

- Franco no sólo no evitó que España entrara en la Segunda Guerra Mundial, sino que además pidió a Hitler poder intervenir en la misma, a lado de las tropas nazis. Hitler rechazó esta colaboración, no sólo por la precariedad del ejército español en aquella época (visible en la Guerra Civil), sino también por la petición de territorios que le hizo Franco (principalmente, el protectorado francés de Marruecos), que entraban en conflicto con los intereses de Hitler con el gobierno de la llamada "Francia libre" en la época. De hecho, Franco mandó a la "legión azul" durante la invasión a la URSS por parte de Hitler porque quería que "España figurara en los libros de historia, como partícipe de la santa cruzada nazi contra el comunismo"...

- La Segunda República española nunca fue comunista, por mucho que se empeñen los franquistas en decir lo contrario. En la II República hubo hasta tres gobiernos elegidos democráticamente por los ciudadanos a través de las urnas, y, curiosamente, uno de ellos fue de ideología conservadora (es decir, de derechas); los otros dos gobiernos, de izquierdas, surgieron de una coalición de partidos de izquierdas entre los que estaban la centro-izquierda, el socialismo, el comunismo, y otros grupos de izquierdas. Así, calificar la II República de "marxista" es totalmente erróneo, más aún cuando además llegó a haber dos años de gobierno derechista. Sin embargo, parece que en esa época, al calor del ascenso del fascismo en Italia, y en nazismo en Alemania, parece que a los sectores más radicales de la derecha les daba alergia la democracia... Es más, el propio José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange española, era republicano...

Es hora de desterrar todos los mitos y mentiras que ha sembrado durante décadas el franquismo, y juzgar tanto los crímenes del franquismo como a los criminales franquistas que aún quedan vivos, y eliminar los símbolos del régimen que aún quedan por toda España. Es una deuda histórica con la sociedad, más aún si tenemos en cuenta que un Estado que se autodefine como "democrático" tiene como obligación condenar y juzgar una dictadura brutal y sanguinaria que, entre otras cosas, ha convertido a España en el segundo país en desapariciones forzosas. Y esto incluye, cómo no, la financiación también por parte del propio Estado de la exhumación de todos los cadáveres que aún quedan enterrados en fosas comunes en cunetas de carreteras, sin ningún tipo de identificación ni homenaje, ya que toda persona tiene derecho a un entierro digno.

Y también es necesario condenar a todas aquellas personas que, hoy en día, siguen justificando los crímenes contra la humanidad que cometió el franquismo, así como justificando asesinatos y torturas a personas por motivos ideológicos durante los casi cuarenta años que duró el régimen franquista en España.

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