Aniquilación de la República y castigo a la lealtad

Aniquilación de la República y castigo a la lealtad
La aniquilación de la República se produjo por el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y se consolidó al final de la Guerra Civil, que destruyó el conjunto de principios, leyes, instituciones, valores y personas en los que se apoyó el régimen republicano y, en definitiva, le habían dado contenido. 

Glicerio Sánchez y Roque Moreno, catedráticos de Historia Contemporánea en la Universidad de Alicante, son los autores del libro 'Aniquilación de la República y castigo a la lealtad'una obra que trata de la represión que sufrieron en la inmediata posguerra los miembros de tres cuerpos al servicio del Estado: los militares, los políticos y los jueces, que antepusieron la lealtad a la República durante la Guerra Civil a cualquier otro planteamiento ideológico, corporativo o de clase. Esto supuso que al final de la misma fueran considerados como rebeldes por los vencedores, que eran los que realmente se habían rebelado. 

La aniquilación de la República respondía lógicamente a los intereses de las personas y grupos sociales que se adhirieron y apoyaron a los militares golpistas desde la preparación de la conspiración, y compartieron con ellos sus principios ideológicos y políticos. Estas ideas se hallaban en los discursos de F.E. de las JONS, de la Comunión Tradicionalista (C.T.), de Renovación Espñaola (R.E.) y de algunos de los grupos integrados en la CEDA en los años anteriores a la Guerra Civil. Unos discursos que, particularmente, han de ser tenidos en cuenta en lo que se refiere al antiparlamentarismo y la oposición al pluralismo político, a la contrarrevolución social y a la confesionalidad del Estado, que suponían un rechazo fortísimo de la política laicista de la República. 

Desde estos presupuestos, la aniquilación de la República conllevaba la abolición de las instituciones, la derogación de las leyes referentes a los derechos fundamentales, al divorcio y a la enseñanza, la represión de las personas, en muchos casos condenadas a muerte y ejecutadas, y la negación de los valores que se manifiesta a través de los procesos que se siguen contra ellas. 

El objetivo último era asegurar la implantación de la dictadura franquista en el interior del país, para lo que, aparte de crear nuevas instituciones, establecer las bases del gobierno, definir las líneas de la política social y económica y marcar los principios a los que se ajustaría la representación corporativa del Estado, se llevó a cabo un profundo trabajo de depuración de los principios, leyes, instituciones, valores y de las personas más representativas en las que se había apoyado la República. 

Para realizar estos procesos de aniquilación se necesitaron unos instrumentos de actuación. Entre ellos destacan las leyes destinadas a la represión, que se han de analizar desde la perspectiva de los fines que se intentaban conseguir con ellas, es decir, desde la función política que se les atribuía. La más importante de todas ellas fue el Código de Justicia Militar, en los artículos referentes a los Consejos de Guerra y al delito de rebelión militar, artículos que deben entenderse a partir de las normas interpretativas dictadas por la Presidencia del Gobierno el 25 de enero de 1940. Las leyes de Responsabilidades Políticas de febrero de 1939 y del mismo mes de 1942 son, asimismo, de gran importancia pero complementarias de las anteriores, aunque con un contenido político mayor. También lo son las leyes contra la Masonería y el Comunismo de 1 de marzo de 1940 y las referentes a la depuración de los distintos cuerpos de la Administración del Estado. 

Para valorar los objetivos últimos de la represión ha de tenerse en cuenta, además, la Causa General, con la que el régimen franquista intentó conocer y sistematizar todo aquello que juzgaba y consideraba delito cometido por los republicanos y que, por tanto, había de ser castigado. Las actuaciones derivadas de los tribunales encargados de aplicar estas leyes constituyen, sin duda, la principal fuente para el estudio de la liquidación de lo republicano y nos proporcionan una idea muy aproximada de las formas y la magnitud del proceso. Entre ellas destaca una determinada fuente documental, reiteradamente usada en este libro. Se trata de los sumarios judiciales que se incoaron a partir de abril de 1939 para la celebración de los consejos de guerra contra los detenidos por haberse mantenido leales a la República o haber colaborado con ella desde que se produjo la rebelión militar. 

Los autores han tenido en cuenta que el análisis de esta fuente documental en profundidad exige una selección y estudio previos, ya que no en todos los casos aportan una información precisa. La construcción o la aplicación de la imagen del “enemigo” o del “rojo perverso” es una constante en todos ellos, que aparece en la denuncia y acusación y en la sentencia condenatoria; sin embargo, esa imagen necesita la contraimagen para ser útil, normalmente ofrecida por el acusado en sus pruebas de descargo, que el tribunal luego consideraba o no en el fallo final. En esa sentencia se reflejaba asimismo el respeto, la atención o la desatención que el nuevo régimen mostraba a los valores, las leyes y las instituciones republicanas. Una correcta selección de esta fuente documental facilita enormemente la consecución de los objetivos planteados. 

En este sentido, seguimos estrictamente los siguientes criterios: primero, que se tratase de sumarios completos, es decir, que además de acusación y sentencia, incluyesen también testimonios y pruebas de descargo. Segundo, que las personas afectadas fuesen republicanos representativos, que hubieran desempeñado cargos públicos o hubieran ejercido profesiones de cierta relevancia, que pudieran ejercer alguna influencia o tomar alguna iniciativa en la elaboración del sumario, porque esto suponía mayor diversidad de testimonios y variedad de matices. Tercero, que hubiese diversidad de sectores sociales y de actividades públicas y privadas, a los que pertenecieran o se dedicaran los encausados en los sumarios estudiados. 

Sobre estos dos elementos fundamentales –la aniquilación de la República y la selección y análisis de los sumarios citados– y la interacción entre ellos, se ha estructurado el libro, es decir, se ha tratado de estudiar el proceso de aniquilación de la República y de “lo republicano” a través de los documentos que se hallan en los sumarios judiciales: denuncias, acusaciones, interrogatorios, pruebas de cargo y de descargo, informes y sentencias


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  • Title : Aniquilación de la República y castigo a la lealtad
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  • Date : 4.2.17
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