¿Religión? por Américo Castro

¿Religión? por Américo Castro

La importancia de la figura de Américo Castro en la historia de la cultura española del siglo XX es indiscutible. Sus trabajos e investigaciones acerca de la Historia y de la Literatura, del origen, ser y existir de los españoles, de Cervantes, de tantos temas interrelacionados, hacen de su obra renovadora, abierta, polémica y polemizada, un referente inexcusable para el mundo hispano y no sólo estrictamente español. A continuación, reproducimos un artículo suyo publicado en Crisol, Diario de la República. Madrid, 30 de octubre de 1931.

¿Religión? por Américo Castro

La violencia nunca fue cosa linda, y nadie con alma normal puede sacar goce de la triste necesidad de ser tajante. Mas tampoco debiera un inoportuno sentimentalismo privamos de discernir el valor efectivo de los hechos que atropelladamente salen al paso y de situarlos en su debida posición jerárquica.

La charlatanería audaz de ciertas gentes intenta aprovecharse una vez más del leve saber y del escaso gusto por la reflexión de que hace muestra buena parte de nuestra clase acomodada clientela dilecta de las Ordenes religiosas. Acontecerá lo que tenga que acontecer; pero entretanto, que cada cual diga lo que estime justo y verdadero.

Leyendo los diversos documentos que los jesuitas y otras gentes de iglesia dirigen a la opinión, diríase que aquí no ha ocurrido nunca nada. Ni por un momento asoma el punto de vista crítico en esas exposiciones sobre el estado actual de la cosa eclesiástica. Nada se dice acerca del hecho monstruoso, sin par en el mundo, de que existan aquí más de ochenta mil frailes y monjas y cerca de cinco mil conventos. En cambio oí, no hace mucho, que escaseaba tanto el clero secular, que no había podido proveerse algunos puestos de coadjutor.

La verdad es que sobre este país de tan voceado catolicismo no habría modo de escribir unos volúmenes sobre la evolución de su sentimiento religioso, según ha hecho Bremond en esa Francia llamada atea. Desde el siglo XVIII hasta hoy, el pensar y el sentir católicos en la Península ha asumido formas tan modestas y precarias, que Europa puede decirse que las ignora. Ninguna contribución valiosa podrá mencionarse dentro de los estudios religiosos de gran vuelo. La Biblia manejada por "las familias" es esa vetusta ingenuidad del P. Scio. Ni la patristica, ni la historia de los dogmas, ni ninguna de las ideas que forman el patrimonio del catolicismo internacional deben un comino a esa infinita grey de curas y frailes que proyectan sobre las zonas más ignaras de la nación o abstractas ceremonias o instrucción rudimentaria. Para encontrar libros católicos no pueriles y no debidos a la tijera hay que ir al Instituto Católico de París o a la Alemania del sur, nunca a un país de lengua española, por cuya incultura religiosa siente el catolicismo extranjero un mal velado desdén. Esta en mi muy vieja idea la vi confirmada por el P. García Villada en "El Debate" de 30 de junio último: "Me decía un sabio extranjero, que conoce y ama España, que no se explicaba cómo, habiendo nuestra ciencia filosófica y teológica influido tanto en todo el mundo durante los siglos XVI y XVII, ahora no ejercía influjo ninguno, y pasaba completamente inadvertida. Quizá la razón de esta anomalía se debe buscar en la poca o ninguna contradicción que en España encontraba la religión católica. Por lo menos, si no es esa la causa principal, es, ciertamente una de ellas".

Era fatal que así ocurrieran las cosas. La teocracia más hermética y violenta marchitó y pulverizó la vida nacional a fines del siglo XVII; agotada toda savia radical, lo que después se ha hecho ha sido debido a una constante importación. La Iglesia renunció, en lo que le atañe a toda renovación. El buen hombre que deambula por la calle de Alcalá suele olvidarse de que el asfalto, la medicina, el tranvía, el bicarbonato y casi todo lo que hay en las vidrieras de las tiendas se debe a ideas y sugestiones no nacidas en España. Y la clave de ello reside en esa circunstancia fantástica de que nuestra raza se dio como régimen la teocracia. En el momento en que fluían las ciencias y las modernas estructuras políticas en el siglo XVIII, nosotros no poseíamos sino las tonterías de la Universidad de Salamanca que describe Villarroel y las fórmulas mágicas de una religión carente cada vez más de sentido humano y progresivo. El anihilamiento de España y la hipertrofia de su ciencia fueron un uno y mismo hecho. Que nadie se asombre, pues si todo el lento y trabajoso proceso de reconstrucción y de renacer a otra vida ha corrido por vías no eclesiásticas. En aquella radical consunción de España sólo permaneció intacto el bienestar económico de la Iglesia, que sin conciencia de responsabilidad vivía parasitaria sobre el árbol que había desecado, ajena a todo propósito crítico y renovador.

Ya estaban lejos los años gloriosos en que la religión significó indudablemente una forma exquisita de humanidad, que en el siglo XVI se despliega en grandiosas parapectivas: arte, letras, moral, metafísica de Suárez. Aquel momento extraordinario constituye un ciclo aparte y concluso, que en modo alguno puede hoy servir de broquel a vulgaridades y rutinas. Lo innegable es que la vida española fracasó en el siglo XVII, mientras la regia sin traba alguna la Iglesia y la Inquisición. En tiempo de Carlos II se pensó en confiar a los Cabildos catedrales la Marina y la Hacienda. Ningún país europeo ha conocido régimen tan asombroso, lo que explica, sin más, toda la literatura negra sobre España. Aquí no hubo judíos, ni protestantes, ni pensadores libres a quienes pudiera hacerse corresponsables de aquel trágico derrumbo. Por consiguiente, no cabe tolerar que la Iglesia surja hoy ante nosotros con aires de normalidad histórica, lavándose las manos y extrañándose de que le ocurra algo desagradable.

Con ese carácter de especie lenta y tardigrada, a que exactamente aludía ha poco José Ortega, el español viene luchando, no desde 1812, sino desde 1720, por sacudirse los usos mentales de un vulgo arrollador (vulgo es algo muy distinto de pueblo). Calmosamente ha venido cumpliéndose tal proceso: Feijoo, Cadalso, Jovellanos, Larra, 1808, Giner de los Ríos, 1898, 14 de abril. La dura corteza de nuestros adinerados ha venido oponiéndose como adarga a esa perseverante embestida de otros modos de vivir y de discurrir. El rico no da sus monedas al laboratorio, a la escuela, a la obra municipal y estatal: las da a la beata y al fraile, para asegurarse un buen asiento en la otra vida, sin salir de su frivolidad ni de su pereza mental. Es decir, que lo más recio y espontáneo de las fuerzas sociales en casi nada beneficia al estado civil, siempre débil retoño, salvado milagrosamente en aquella seca general de toda vida colectiva.

Dos España: sí, ¿por qué no? Por primera vez la fuerza incontrastable de la mayoría nacional se pone a la devoción de ideas y de afanes condenados hasta ahora a permanecer en vergonzante tolerancia, aunque sólo gracias a ellos España dibuja en el mundo actual un perfil de país estimable y civilizado. Los escasos valores indiscutibles de la cultura hispana nada tienen que hacer con la Iglesia o con las Ordenes religiosas.

Es preciso esponjar la mente de tanto ciudadano pacato y refractario, para quien religión es la rutina externa y sin compromiso alguno que por acá se estila. Cuando se haga un poco de historia religiosa se verá que mientras la religión fue algo más que práctica mecanizada, pugnaba la creencia por verterse en el cauce de la conducta y del espíritu y por alejarse del medro mundano: riqueza y mangoneo temporal. Esto último es lo que siempre se reprochó a los jesuitas, y no sólo por los ateos enciclopedistas. De entre la mima guardia personal de Felipe II surge ya un pluma (en 1592), que no se dirá que fuese radical socialista. Escribe, en efecto, Enrique Cock: "En Logroño, por ser la comarca muy buena y rica, se encajaron también, de poco tiempo acá, los señores de la Compañía de Jesús, que por sus industrias buscan lo mejor y más gordo de la Tierra. Pamplona tiene monasterios de San Francisco y de los que no quieren ni pueden faltar en tierra gorda, teatinos o de la Compañía de Jesús. En Tudela hay agustinos y, por ser tierra grasa, teatinos" (Jornada de Tarazona, págs. 57, 67 y 73).

No es, entonces, cosa de nuestro tiempo esa censura del carácter especial de los jesuitas. Desde su origen fueron una máquina política, una continuación en lo espiritual de las Ordenes militares de la edad media. Durante siglos han venido ejerciendo dominación y potestad políticas. El instinto popular, que a veces no marra, percibe en los ignacianos un carácter de burguesía agresiva y un espíritu reservado y calculador, con escasa dulzura evangélica. Da luego la triste coincidencia de que en los últimos tiempos el jesuita sólo mostró arrojo y decisión para cantar laudes a la Dictadura de Alfonso XIII y para socavar ahincadamente todos los intentos de renovación cultural de España, lo cual ni es evangélico ni patriótico. Esa revista "Razón y Fe" no ha usado ni simpatía cordial ni justicia frente a la alta cultura española.

Al mismo tiempo que daban incienso al dictador, por mimar sus intereses temporales, y les preparaba el asalto a la Universidad (que, con lo mala que es, es infinitamente superior a todo el jesuitismo junto), al mimo tiempo escribían vaciedades sonrojantes contra Baroja, Unamuno, Ortega, Ayala y tantos más. gracias a los cuales quedará memoria de la cultura española dentro de cien años.

Declaro que me apena verles en tan mal trance. Más ¿por qué no han usado antes ese tono emotivo y patriótico que matiza el escrito de los provinciales de la Orden dirigido al Gobierno? La Compañía no ha sabido ganarse simpatías y cordialidades cuando era tiempo ni ha intentado examinar con crítica leal la intensa responsabilidad que les toca durante la época de la Restauración. Han creído que con el rey, sus residencias fortificadas (que otras Ordenes supieron no necesitar), sus dineros en cabeza ajena, sus captaciones de herencias, etc., etc, etc., que con todo eso podían impunemente seguir minando las bases del Estado español. 

No se trata, en tan aguda coyuntura, de sectarismo ni de nada de lo que vocean quienes ven estremecerse sus posiciones seculares. Me duele que haya que empujarles, porque repugno toda violencia contra quienes, después de todo, son víctimas de aberraciones y resabios seculares. Más es asimismo innegable que no puede la República seguir fomentando la bobaliconería de las gentes para que, a favor de ella, vuelva a estrangularnos la flora parasitaria. ¡Ochenta mil religiosos y cuatro mil y pico de conventos! En el extranjero, aun los más católicos, se santiguan de asombro al conocer ese hecho fabuloso.

Ojalá los verdaderos creyentes, aquellos para quienes el reino de Dios es algo más que imperio tentacular, buen digerir y seguro cupón, comprendan el motivo de este sesgo en el curso de nuestra historia. No combatimos la creencia española, siempre respetable, con argumentos de "El Motín" ni con banquetes de promiscuación. No razonamos como aquellos ingenuos e indocumentados adversarios de Menéndez Pelayo. El saber religioso e histórico no sólo se alberga en los conventos, y la vida se abrió y se ensanchó mediante el libro, el diario y el cinematógrafo. No está ya en vigor la sentencia que unos insensatos grabaron, en el siglo XVIII, sobre los muros del Ayuntamiento de Vergara: "O qué mucho lo de allá, o qué poco lo de acá". Lo que acá es la física, la técnica, el pensamiento riguroso y original, la vida gentil y encantadora, que los españoles habrán de reconquistar a redropelo, deshaciendo la Historia. 

Tengamos, por tanto, la fiesta en paz. La República no puede ser puesta en peligro porque unos cuantos zafios o alucinados nos hablen de un catolicismo que, en realidad, tiene curso exclusivo entre pobres beatas, rústicos y señoritos frívolos; más no en Roma, ni en Baviera, ni en París. Y no olvidemos que catolicismo significa sencillamente universalidad. 

Américo Castro

Artículo publicado en Crisol, Diario de la República. Madrid, 30 de octubre de 1931.

¿Religión? por Américo Castro
  • Title : ¿Religión? por Américo Castro
  • Posted by :
  • Date : 5.4.17
  • Labels :
  • Comenta con Blogger
  • Comenta con Facebook
Top