Julio Just Gimeno: desterrado al olvido

Julio Just Gimeno: desterrado al olvido
Resulta paradójico que estando València de celebraciones republicanas, se prescinda de figuras tan relevantes para el republicanismo hasta sus últimas consecuencias, como lo fueron Julio Just Gimeno o Fernando Valera. El primero d'ací de la terreta, el segundo valenciano de adopción. Me centraré en el primero.

Julio Just, que El 14 de abril de 1931 proclamó la Segunda República desde el balcón del ayuntamiento de València , es el gran olvidado entre un sinfín de actos que han pasado desde homenajear a los presos y represaliados de Sant Miquel dels Reis hasta al mismísimo Juan Negrín.

Este Alborayense, que siempre conservaba sobre su mesa un cofre con tierra española allá en su exilio parisino, parece no merecer mención alguna así como tampoco ha sido agraciado con la concesión de una calle en la capital, a pesar de haber anunciado a bombo y platillo el consistorio valenciano que 51 calles perderían sus denominaciones franquistas. Cabe recordar también que los nombres de recambio a estas calles son fruto de un “exhaustivo” trabajo de estudio e investigación, de un nutrido grupo de profesores del área de historia de la Universitat de València que evidentemente han cobrado por ello.

Pero, ¿Quién fue Julio Just? Tiene un curriculum tan extenso que sólo nombraré lo más destacado a mi criterio. Fue asiduo colaborador de El Pueblo, periódico fundado por Blasco Ibáñez, órgano del PURA (Partido de Unión Republicana Autonomista, de ámbito exclusivamente valenciano). Tuvo una participación muy activa en la creación y publicación de revistas y diarios republicanos valencianos: Renovación, La Voz Valenciana, Alma Joven, València Nova, Taula de Lletres Valencianes, etc. En 1924 presidió la Casa de la Democracia, sede del republicanismo valenciano. Obtuvo el acta de diputado en las tres legislaturas de la Segunda República, en las dos primeras, elecciones de 1931 y 1933, como blasquista, y en la tercera, elecciones de 1936, después de provocar una escisión en 1934, para pedir un Estat Valenciá en una España federal, como militante de la nueva Esquerra Valenciana que se integraría después en la coalición Frente Popular.[1]

Director general de Obras Hidráulicas, ministro de Obras Públicas con Largo Caballero en la guerra, después otras carteras del Gobierno en el exilio. Impulsor del pantano de Alarcón y el de Forata, de la regulación del devastador Xúquer, de la defensa de la Albufera, de comunicación rápida por carretera entre Madrid y Barcelona, y de mil caminos para unir pueblos aislados. Cientos de localidades valencianas pusieron calles a su nombre, y fuentes, y escuelas,…Apenas ha recuperado Just una calle en su Alboraia natal. ¿Y cuántos saben que construyó refugios contra la aviación rebelde que masacraba valencianos?

Hasta el 27 de marzo de 1939 permaneció en Valencia, desde donde emprendió el camino al exilio. ¿Quién conoce que de México se volvió a Francia por dedicar su vida a los españoles de infortunio y exilio en ésta, logrando del Gobierno galo, contra las presiones de los embajadores de Franco, mantener el Centro de Refugiados Políticos de París? O que escribió al presidente De Gaulle, el 22 de julio de 1969: «No hay más soberano que el pueblo español, que un día dirá lo que piensa y finalmente decidirá.» O se dirigió tantas veces a los prefectos de policía por un compatriota desconocido y sin recursos.

Just depositaba flores los 14 de julio, fiesta nacional francesa, en el monumento al Soldado Desconocido, Place de l´Étoile. Él, no el embajador del Franco.[2]

En Francia participó activamente en los trabajos de la emigración. Al ser ocupada Francia por los nazis fue detenido en Foix, y no fue extraditado a pesar de existir una petición en este sentido, no obstante, fue internado, en condiciones infrahumanas, en el campo de concentración de Vernet d’Ariège desde el 19 de febrero hasta el 6 de diciembre de 1941. Desde 1947 ocupó diversas carteras ministeriales en los sucesivos gobiernos de la República en el exilio: Ministro de Defensa e Interior (1947), ministro de Gobernación (1947-1949), ministro de Acción en el Interior y en el Exilio (1951-1956), ministro de Justicia y Acción en el Exilio (1956-1960), vicepresidente y ministro de Emigración e Interior (1960-1962), ministro de Emigración e Interior (1962-1971) y vicepresidente y ministro de Emigración e Interior (1971-1976). Trabajó como traductor en organismos dependientes de la ONU, entre 1951 y 1956, y fue de los pocos exiliados españoles que escribieron en periódicos franceses.

Europeísta temprano por una Federación de Europa, fue condecorado con la Cruz del Mérito Civil de Francia por «les services exceptionels rendus à l´Humanité».

¿Merece un intelectual y político de tamaño calibre no ser tenido en cuenta? ¿Por qué los republicanos y no republicanos tienen un interés especial en soterrar la memoria del último Gobierno Republicano en el exilio vigente hasta el 21 de junio de 1977?

Julio Just sentenció: «Jamás volveré a España ni vivo ni muerto si no se ha restablecido la libertad. A mí no me amnistía un general faccioso autor de la carnicería que fue la Guerra Civil.»

Enterrado Bajo tierra francesa además de otra traída de Alboraia y l´Albufera, se puede visitar su tumba en Pont-Vendres.

Núria Martínez López

Iniciativa Republicana


[1]“Julio Just Gimeno Por Francisco Arias Solís | FRANCISCO ARIAS SOLIS - Blogs Lavozdigital.es.” http://blogs.lavozdigital.es/franciscoariassolis/2010/03/11/julio-just-gimeno-francisco-arias-solis/

Julio Just Gimeno: desterrado al olvido
  • Comenta con Blogger
  • Comenta con Facebook

Publicar un comentario

Top