El optimismo fecundo

El día 2.12.2014 publicó El País un artículo de Benigno Pendás: “El pesimismo estéril”. Afirma que entre el inmovilismo y las aventuras sin final conocido hay un amplio terreno para avanzar en reformas útiles. Coincido en “avanzar en las reformas útiles” peor no en la descalificación a las” aventuras sin final conocido”. Todas las que valen la pena tienen un final desconocido; sólo se conoce el proyecto que pretenden conseguir. Los proyectos políticos que prometen la “garantía de un final conocido” son un fraude porque el futuro nunca es conocido. Esa “garantía” es sólo un señuelo engañoso para lograr los votos y con ellos el poder.

La desilusión actual es el resultado de los proyectos con “final conocido garantizado”. Lo garantizado fue lo conseguido, pero no fue lo prometido al elector; por eso el final era conocido ¡pero sólo por los que engañaron al votante! “La aventura del final desconocido y sin garantías pero sin ánimo de engaño” me parece más digno de respeto.

Los “partidos sólidos” ya han demostrado qué tipo de respuestas saben dar. El único peligro cierto que nos acecha es su permanencia en el poder porque “de donde no hay no se puede sacar”. La opción a esta realidad indeseable generada por los “partidos sólidos” es una ALTERNATIVA y la más clara a la DICTADURA MONÁRQUICA es la Alternativa republicana. 

Discrepo en cuanto que la sociedad en la que vivimos, España, sea emotiva. Hemos sido pacientes, tranquilos y esperanzados en dosis increíbles. Nuestro objetivo no era buscar culpables pero sí que los “partidos sólidos” no los ocultaran como han hecho los “partidos sólidos” y por eso ha habido que buscarlos judicialmente. 

Nadie predica el apocalipsis; es ya una realidad. La trajeron los “partidos sólidos”. Los ciudadanos ante este declive sistemático y premeditado de esta década nos negamos a sucumbir en él en un alarde de “optimismo fecundo” opuesto al “pesimismo estéril”.

La sociedad española no ha rechazado al populismo de la derecha: ¡vive bajo él! Un populismo que persigue a los emigrantes, priva de sus derechos a los trabajadores y jubilados, arruina la gestión pública (sanidad, docencia, investigación, etc.), apalea a los manifestantes ¡incluso menores de edad!, y abandera y defiende la dictadura militar – sin respetar los derechos de sus víctimas - engendradora de la actual dictadura monárquica.

Amenazar diciendo que un ”populismo de izquierdas es impropio de un país fiable” es una calificación maniquea confunde la realidad de lo que ocurre: la reacción de hartura de los ciudadanos estafados con promesas que se sabían falas mientras se prometían. Lo que ocurre es la “reacción frente a ciertos despropósitos”; los producidos por los “partidos sólidos”. La “capacidad real para considerar nuestra modernización” exige una recuperación de la democracia que sólo es posible apoyando una ALTERNATIVA republicana que de un definitivo fin a la actual DICTADURA MONÁRQUICA heredera y continuadora de la DICTADURA MILITAR que la engendró. Utilizando los términos orteguianos del autor estaremos “a la altura de los tiempos” en esta encrucijada histórica arrumbando definitivamente a esta DICTADURA MONÁRQUICA para que emerja la democracia que sólo será posible con una Alternativa republicana.

Los españoles no somos amigos del “borrón y cuenta nueva”. Ése fue el objetivo de la TRANSICIÓN y por eso ahora recibe un rotundo rechazo. Queremos la continuidad democrática interrumpida por las dictaduras militar y su engendro: la dictadura monárquica. Pero no queremos cuenta nueva; queremos repasar las cuentas antiguas ¡y las recientes!

No cabe achacar a nadie “ adolescencia perpetua”. Es el truco del dictador que se erige así en tutor de un pueblo que ha demostrado su madurez al contrario qu los políticos sostén de la dictadura monárquica que han demostrado su incompetencia, su falta de ética y de visión de Estado quizá con la excepción del Presidente Suárez que por eso fue defenestrado.

Bajo estas dictaduras monárquicas los ciudadanos hemos demostrado un” alto nivel de moderación” soportando la “intransigencia” de la derecha populista y la “incompetencia” de una izquierda más nominal que real. Pero no queremos seguir yendo por ese camino.

Los españoles nunca “saldamos en la Transición una vieja deuda con la libertad política”. No hubo ninguna “Transición”; sólo un “Pasteleo” en el que la derecha populista demostró carecer del más mínimo espíritu ético y la izquierda nominal su incompetencia.

Pero la derecha sigue propalando el tópico del español intolerante; ella es la única intolerante, dispuesta a recuperar sus privilegios guerra mediante o capitalismo mediante, que es una forma menos cruente de provocar una guerra civil. Derecha populista que careció de la más mínima generosidad que derrochó la ciudadanía de izquierda .

A la “Ruptura” que fue imposible entonces le ha llegado su tiempo. Se ha acabado el tiempo del “Pasteleo”. La CE78 es válida en todo lo que tomó de la CE31. Le falta completar la obra y hacer realidad el art. 1.2,CE78 “la soberanía reside en el ciudadano - ¡no en el pueblo que es un concepto fácilmente manipulable por la derecha populista y nacionalista! - de donde emanan TODOS los poderes del Estado! Eso incluye al Jefe del Estado lo que exige eliminar el Titulo segundo.

Sólo así, y no como pretende el articulista, lograremos el objetivo que nos anima: “ser como los demás europeos”; es decir vivir en una república democrática “de trabajadores de todas las clases”, como decía la CE31; no bajo una dictadura monárquica engendrada por una dictadura militar.

La vida personal es un viaje que se inicia sin saber qué camino recorrer. La vida política también. No hay aventura si se recorre sobre las vías de la ética y el respeto al semejante. Bajo esta DICTADURA MONÁRQUICA hemos descarrillado. La solución es otra ALTERNATIVA y la Alternativa republicana nos ofrece la seguridad de que no volveremos a descarrilar. No será fácil hacerlo y eso exigirá no sólo cambiar los protocolos de trabajo sino a los que los tienen que respetar que no podrán ser nunca los autores de este descarrilamiento.

“El asunto es muy serio” dice el articulista y añade “no nos podemos equivocar”. Vano temor; es imposible equivocarnos más de lo que nos hemos equivocado.

“Es tiempo de plantear ALTERNATIVAS SENSATAS” dice el autor. Visto el desastre actual nada hay más sensata que la Alternativa republicana. Ha llegado “el momento apropiado para mover las piezas sin caer en riesgos inútiles”. No hay nada que esperar; ¿a Godot? Hay que “correr los riesgos útiles”: los de la Transición a la democracia que no se ha producido porque todo lo que hemos hecho ha sido una “Transición” de la DICTADURA MILITAR A LA DICTADURA MONÁRQUICA.

La elección del Jefe del Estado es imprescindible. La Unión Europea es el ámbito de convivencia que queremos todos los españoles. La organización interior será la que TODOS nos demos a TODOS para prolongar una convivencia consensuada. 

La puerta para que se vayan los amantes de la dictadura, sus hijos y sus nietos estará siempre abierta, pero dudo que NADIE quiera franquearla, como recientemente se ha demostrado experimentalmente. Habrá que empujarles amablemente y democráticamente con nuestros votos.

Alfonso J. Vázquez

Eco Republicano



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