En la muerte de nuestro compañero, José María Coronas

 En la muerte de nuestro compañero, José María Coronas
Miguel Pastrana | Unidad Cívica por la República

Hoy ha muerto José María Coronas. Un compañero de quienes muchos y muchas teníamos la certeza de que siempre estaría ahí. Incombustible.

Eso parecía, eso creíamos. Y de verdad.

Sobre todo, eso nos transmitía: Fortaleza. Moral de victoria. Empuje.

No exagero si digo que el republicanismo en España en cuanto va de siglo XXI, no puede entenderse sin el activismo -en puridad, infatigable- de José María Coronas Salcedo.

(Escuchen, por favor, a quienes les sea dado escribir la Historia reciente)

Tenía, como muchos saben y sabéis, una enfermedad crónica. Desde hace muchos años.

No sabíamos cuánto podía debilitarle, o no. No lo aparentaba. No lo decía. No lo admitía.

Así era José María Coronas.

Y así ha fallecido en su casa, cuidando de Mariví. Una sorpresa y un mazazo.

José María Coronas era militante del Partido Comunista de España (PCE), y fue también dirigente en pasadas décadas. Estoy seguro de que destacadas personalidades comunistas (estén, o no, en el PCE a día de hoy), dirán -y para bien-, sobre Coronas. Ya lo están haciendo, me consta (Y para bien, repito)

Yo debo, y quiero, escribir unas pocas líneas como Presidente federal de la asociación Unidad Cívica por la República (UCR), de la cual José María Coronas fue uno de sus fundadores en el año 2002, y era miembro de su Junta Directiva hasta hoy.

Le conocí en el año 2005. Y sin él, sin el también fallecido, Miquel Jordá Tarragó, y sin (afortunadamente, con nosotros), Víctor Díaz Cardiel, yo no habría sabido de la asociación UCR, y me hubiese hecho socio de ella.

José María Coronas, por su enfermedad crónica, no hablaba demasiado (no en público), pero decía mucho. Y hacía todavía más. Pude tratarle largo en estos años, como tal vez resulte obvio. No sólo era una persona de acción: también, de reflexión, erudición, y pensamiento. Quiero resaltar, hoy, eso.

Porque es real.

Me permito recordar cómo en conversaciones hablaba, con admiración, de los pensadores, intelectuales, poetas... por la República. Siempre le tuve, también, por ello. Lo digo, pues, alto: hoy no sólo hemos perdido a un gran activista (¡que ya es mucho, que ya es tanto!): también, a un dirigente, a un pensador, por la República en nuestro país.

(Creo que las sinergias republicanas las cuales se dieron en un período determinante como 2008-2013, entre organizaciones distintas como UCR, la Plataforma de Ciudadanos por la República, el propio PCE, la Federación de Republicanos, la Red Inter-Cívico Republicana..., no son entendibles sin, entre otras algunas personas, J.M. Coronas).

En estos momentos, ciertamente, se entreveran los (mejores, imborrables...) sentimientos personales, con la responsabilidad general y política. La pérdida de José María Coronas Salcedo, es inmensa. Como lo es el recuerdo que a tantos, a tantas, nos deja. No sé -perdóneseme-, si hay consuelo. Indague cada cual (yo incluido). Sí estoy seguro, de que siguen personas como José Luis, como Víctor, como Félix, como Irene, como Ángel, como Agustín, como José Miguel...

De que siguen, -seguís, y seguimos-, muchas personas. Y no sólo de UCR. Quede esto claro; bien claro.

Vivimos -permítaseme así decirlo-, tiempos muy cambiantes, a veces no sabemos (¿quién puede, quién sabe...?) a qué. El José María Coronas a quien yo conocí, y quien -sin ambages lo digo-, me enseñó-, tenía la idea fija, de la República para nuestro país. Aciertos y errores por parte de todos/as, esa es la persona a quien recuerdo hoy. Y que logremos - o no-, esa III República para España, dará la medida de si hemos estado a la altura.

Y lo estaremos.

Madrid, 6 de agosto de 2018

Miguel Pastrana de Almeida 

Presidente Federal de la asociación Unidad Cívica por la República, UCR
 En la muerte de nuestro compañero, José María Coronas
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