Pedro I, el Monárquico

Felipe VI y Pedro Sánchez
Caracola | La Política

Con estupor escuché la pasada semana al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificar a la monarquía española de “renovada y ejemplar”. Una periodista insistió:

─ ¿Y el rey Juan Carlos?

─ Ejemplar también, también.

Hay que tener cuajo y ser un inmoral para calificar a la Monarquía española y a Juan Carlos de Borbón como “ejemplares”.

La defensa a ultranza del PSOE de la Monarquía española no nos coge por sorpresa. En 2016, ante una iniciativa republicana de las juventudes del PSOE, Pedro Sánchez, como secretario general del PSOE afirmaba que “Los republicanos nos sentimos muy bien representados en esta Monarquía Parlamentaria”. No cabe más incoherencia en menos palabras.

No engañan a nadie. El PSOE, junto con el PP y CS forman parte del bloque monárquico que nunca se saldrán del marco del posfranquista del régimen del 78; lo que implica, entre otras cosas, negarse a avanzar en un camino de regeneración democrática que nos lleve a la República.

Sánchez sabe perfectamente que la Monarquía que está defendiendo tiene como origen la designación del dictador Francisco Franco y que nunca fue refrendada por la población española en un referéndum. En su momento, Suarez no lo hizo porque sabía que la monarquía perdería y por el mismo motivo Sánchez tampoco lo convocará en la actualidad y su gobierno seguirá siendo una torre de defensa de una Monarquía cada vez más desprestigiada y menos valorada por la población.

El origen franquista de la Monarquía española la hace, en el marco de una democracia, absolutamente incompatible con el adjetivo “ejemplar”. El otro adjetivo es “renovada”. No, con cambiar al titular de la Corona no se renueva una institución ni se limpian sus defectos. Por lo que ni renovada ni ejemplar.

Y lo insistir y calificar a Juan Carlos de Borbón, con todo lo que hoy sabemos de él de “ejemplar”… hay que ser muy indecente. Juan Carlos de Borbón es “ejemplar” en su uso y utilización de las mujeres; “ejemplar” en el uso y abuso de su posición para su enriquecimiento personal y “ejemplar” a la hora de cumplir con la hacienda española. Sin duda, un hombre “ejemplar” que tras abdicar deja una monarquía “renovada”.

Por otra parte, con sus palabras de defensa de una Monarquía heredera del franquismo y ajena a procedimientos democráticos, Sánchez también está traicionando a la propia historia de su partido y a los muchos militantes socialistas que fueron represaliados por el franquismo, entre ellos a las “Trece Rosas” de cuyo fusilamiento, el 5 de agosto de 1939 se han cumplido esta semana 79 años.

Y hay algo que Sánchez también sabe, el deseo de un referéndum sobre la forma de Estado es creciente en este país. Ha habido iniciativas de consultas populares en Vallecas y en la comarca del Campo de Gibraltar y se están preparando otras en barrios y pueblos de Madrid para la primera semana de diciembre. Por otra parte, el Parlamento autonómico de Navarra ha aprobado la petición de un referéndum oficial y vinculante y otros políticos como la presidenta y políticos baleares se han mostrado a favor de realizar un referéndum sobre la República.

Sánchez sabe que el cuestionamiento de la Monarquía es creciente y que las voces que piden abrir la posibilidad de que este país sea una República también va en aumento y esta es una cuestión que alguien tendrá que enfrentar en algún momento desde el Gobierno y que no siempre se podrá esquivar con simples adjetivos inadecuados.

Artículo de Caracola – Twitter: @carolacaracola5

Fuente: La Política

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