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Al servicio del capital o del trabajador

Es fácil identificar una ideología de derechas:considera una terminología superada hablar de derechas e izquierdas y declara que el modelo liberal capitalista es democrático y que el modelo populista (laborista) es totalitario. Los liberales económicos son totalitarios ideológicos. Desacreditan como no democrático todo lo que frena su capitalismo salvaje porque pretende una redistribución equitativa de la riqueza nacida por el trabajo, como dijo Adam Smith al que pocos han leído. Llegados al poder no dudan en poner el Estado al servicio del liberalismo económico, es decir, del capitalismo salvaje y no del bienestar de los ciudadanos.

El populismo (laborismo) es la denominación con que desacreditan la democracia; antes hicieron lo mismo desacreditando el voto popular y al sindicalismo. Siguen creyendo que sólo la “élite” debe gobernar: ellos. Populismo, en verdad fue una estafa, fue la promesa del PP porque tenía previsto hacer todo lo contrario.

El populismo (laborismo) no es una degeneración de la democracia misma sino un intento de una mayor participación activa de los ciudadanos en el quehacer democrático. Sin caer en el poder asambleario busca alejarse del sistema representativo que los malos demócratas han convertido en dictaduras cuatrienales. Para reforzarlas han llenado el código penal de sanciones si los ciudadanos - ¿el pueblo dónde reside la soberanía? ¿de donde emanan todos los podres del Estado (art.1.2CE78)? - protestan contra sus gestores - ¡que eso son los diputados! - porque creen que no lo están haciendo bien.

No se debe confundirdemocracia con régimen parlamentario, como hacen toda dictadura; sea civil,militar,teocrática, o monárquica todas tienen parlamento. Pero si al Jefe del Estado no lo elige el pueblo soberano no hay democracia: hay uno que manda ¿por derecho propio? y los demás que son súbditos porque están bajo “sub dictumeius”. Una monarquía puede funcionar bien y una república hacerlo mal, pero la primera es una dictadura más o menos totalitaria y la segunda una democracia más o menos eficiente. 

En España está sin terminarla Transición política a la democracia. Pasamos de una dictadura militar a una dictadura monárquica inventada por el dictador militar que bien claro nos lo dijo: “todo está atado y bien atado”. Algunos ingenuos nos reímos;hoy nos hemos dado cuenta de cuánta razón tenía. No se trata de “iniciar un nuevo proceso constituyente cuyo fin sea aprobar una nueva Constitución” sino de acabar el proceso para que al finpodamos elegir al Jefe del Estado y recuperar la democracia republicana en una nueva Constitución.

Meter en el mismo saco a los narodniquis rusos del siglo XIX, a los fascistas, a los nazis, al peronismo, al jacobinismo y al nacionalismo es puro dogmatismo: solo lo que el autor declara”” democrático es democrático. Lo que sí es cierto es que “la causa de todos los males” es privar a los ciudadanos del derecho a la riqueza que crean sea “por culpa del zar o del rey, de la propiedad mal repartida, de la religión alienante, de la oligarquía financiera, de las élites políticas corruptas o de la opresión nacional tan alienante como las religiones. La causa es simple, emocionalmente sencilla de entender” y si es racionalmente “difícil de explicar con buenos argumentos” es por una sola razón: porque los argumentos son malos., 

“El éxito inicial de Podemos no se explica sin la crisis económicay la corrupción política que desprestigió a los grandes partidos” porque en ellos estaban todos los corruptos.La necesidad de cambio nace del “sistema actual” que, de tal palo tal astilla, su esencia trae la podredumbre del “sistema que lo engendró”.

El populismo(laborismo) tiene las pretensiones de radicalidad democrática que no se pudieron exigir bajo un ejército de golpistas ¿o hemos olvidado el 23-F y la parodia judicial militar donde faltaban sus organizadores? Y que pasa por las urnas. ¿Por qué les desacreditan sólo porque no les votan a ellos? Partiendo de la vía emocional el voto es racional. Si quien me prometió me engañó ¡no le daré otra oportunidad más!

Las élites, los grandes poderes económicos, la banca (desahuciadora) y las empresas (privatizadas), los políticos (corruptos y usuarios de la puerta giratoria); los empresarios y políticos (de los ERE, Gürtel, Púnica, Palau, Noos, tarjetas black y mil y una falsas quiebras) claro que “son distintos y contrapuestos a los intereses del pueblo”. ¿Y quién forma parte del pueblo?: los desahuciados, los privados de Sanidad, de opción universitaria, de atención domiciliaria, los que mueren en las listas de espera, los niños que pasan hambre, los que son estabulados en los pasillos de los hospitales, los inmigrantes privados de tarjeta, los pensionistas cuyo incremento está por debajo del IPC deteriorándose su situación, los trabajadores con contratos de lunes a viernes o de lunes martes. El pueblo, así,” está unido porque tiene un enemigo común, la casta, y las contradicciones que pueda tener en su seno son de carácter secundario si las comparamos con la principal: el antagonismo casta/pueblo, élite/gente”, pero también trabajador /especulador, político/corrupto.

No se trata de que gobierne el pueblo y deje de gobernar la casta, sino que los políticos que salgan elegidos no sean de la “cuadra política” que demostró de qué es capaz y de su corporativismo. Nadie quiere ser un movimiento único sino tener representación en el Parlamento, ser oposición, coaligarse con otros partidos, en definitiva, hacer política: es preciso ocupar el Estado, hacerse con todo el poder a través de las urnas y no actuar corruptamente como hasta ahora. Por creer que gente que tenía cara de honrados lo serían pasó lo que pasó. Probar con otros que también tienen cara de honrados es “la democracia, tal como la conocemos. Un sistema político muy defectuoso, necesitado de correcciones, consciente de que nunca alcanzará la perfección” 

”La democracia no es sólo el poder del pueblo sino, además, un sistema orgánico de controles mutuos” ¡que como no han funcionado con esta Constitución se necesitará otra que dificulte que esto se pueda volver a repetir! y la fórmula de hacerlo es mediante elecciones democráticas. 

El Estado democrático liberal está al servicio del capital y en contra del progreso del trabajador: todas sus soluciones pasan por reducir el salario de quien crea riqueza trabajando ¡para sobrevivir!; su objetivo es que el capital aumente sus beneficios y los ”ricos sean más ricos”. Claro que son“dos formas de gobierno distintas y de dos formas de Estado diferentes: la una democrática al servicio de los ciudadanos y la otra democrática pero al servicio del capital.

Alfonso J. Vázquez


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