Manifiesto Republicano a la Ciudadanía Española

Manifiesto Republicano a la Ciudadanía Española
Manifiesto Republicano a la Ciudadanía Española.

España, un Estado en bancarrota

Ante la proximidad de la convocatoria de elecciones generales, los dirigentes del Partido Popular se han lanzado en tromba con todos los poderosos medios a su alcance, para hacernos ver que la crisis ya es cosa del pasado y que vivimos en la abundancia, gracias a ellos. Ocultan los múltiples casos de corrupción que les salpican, ocultan que con su gestión económica, los ricos lo son cada día más y los pobres cada día más pobres.




Pese a la palabrería del presidente del Gobierno, que lo es también del Partido Popular, Mariano rajoy y sus allegados de lo bien que va España y del millón de puestos de trabajo que se van a crear, ignoran que uno de cada cuatro niños pasa hambre o padecen malnutrición –lo ha dicho Cáritas-. Uno de cada cuatro adultos está en la exclusión definitiva o camina hacia ella; la mitad de los parados de larga duración no reciben ningún tipo de ayuda para subsistir. 

La política financiera de las entidades de crédito, lleva a que banqueros, jueces y policía sigan desahuciando a diario a miles de familias afectadas por la crisis han dejado de pagar la hipoteca; no hay dinero para mantener abiertos comedores escolares, pero si que lo hay para renovar de forma constante los instrumento represivos de la policía del régimen, para renovar armamento, rescatar bancos o dar miles de millones de € al año, a la Iglesia Católica, todo esto escapa del entendimiento de cualquier persona normal.

No hay partidas presupuestarias para ayudar a los dependientes, a la investigación tan necesaria para salir del atolladero en el que nos han metido, pero si las hay para recortar nuestras libertades con la Ley Mordaza y la reforma del Código Penal. Siguen las privatizaciones, las contratas, las subcontratas. 

Ante esta crisis profunda, en la que rota o caduca toda normalidad, es obligatorio para toda la ciudadanía estar Al servicio de la República. En las semanas que sobrevienen, tiene la ciudadanía española que tomar sobre sí, la responsabilidad de las grandes decisiones colectivas en que los pueblos crean irrevocablemente en su propio futuro. Desde ésta convicción nos dirigimos hoy a toda la ciudadanía a iniciar con máxima actividad una amplia campaña política frente a la ofensiva neoliberal, que nos ha despojado a los y las trabajadoras/es nuestros derechos, libertades democráticas.

El Estado Español tradicional llega a su grado máximo de descomposición. A la crisis del modelo económico y social se le une al agotamiento surgido del régimen de 1978, la llamada Transición. Junto al saqueo y la corrupción que no solo le permite al capital recuperar sus tasas de ganancias, sino que las multiplica empobreciendo al 90 % de la población. El capitalismo se encuentra en una crisis estructural más autoritario y aguerrido, mostrando su cara más violenta como en otras ocasiones, el fascismo.

La ciudadanía clama contra el Estado surgido tras la Constitución del 1978, que tiene que ser sustituido por otro que represente a toda la ciudadanía, cambiado por una República que despierte a todos y todas del letargo en el que nos han tenidos durante toda la Transición. 

La III República española viene para renovar la vida en todas sus dimensiones, atrayendo todas las capacidades, imponiendo un orden de libertades, de limpia y enérgica ley, dando a la Justicia plena transparencia e igualdad para todos/as.

Sería ilusorio pensar que la Monarquía franquista, primero encarnada por Juan Carlos I y ahora -tras su abdicación y blindaje con carácter de urgencia ante la ley- en manos de su hijo, Felipe VI, va a ceder sin más el paso a un sistema de Poder Público tan opuesto a sus malos a usos, a sus privilegios y egoísmos. Solo se rendirá la Monarquía franquista ante una gran presión de la opinión pública. Resulta urgentísimo organizar esa presión, haciendo que sobre las prebendas monárquicas pese con la máxima energía la voluntad republicana de nuestro pueblo. Esta es la labor ingente que el momento reclama.

Es la hora de la República, la hora deponer fin a tantas anomalías habidas desde hace casi treinta y ocho años que se aprobó la actual Constitución. Los escándalos de todo orden que han salpicado a la Casa Real, han contribuido a crear una desafección entre la ciudadanía y la monarquía. No se trata de una cuestión de personas, sino de la institución monárquica en si. Consideramos obsoleta, anacrónica y contraria a los principios de la democracia, por lo cual todos los representantes del pueblo han de ser elegidos por este.

La III República, es una urgente necesidad de regeneración democrática. Y puede ser una realidad si todas y todos nos unimos y luchamos juntos por conseguirla. Sin olvidar las experiencias republicanas del pasado, la III República ha de mirar hacia el futuro.

Todo lo anterior, pone de manifiesto la urgente necesidad de una alternativa, de un nuevo contrato social, un modelo de estado republicano como elemento transversal que impregne las distintas instituciones, legislaciones y comportamiento en un nuevo marco de convivencia, libertad, igualdad y solidaridad, donde seamos ciudadanos y no súbditos, como elemento central de cualquier acción política, participación y de gobierno.

En la coyuntura actual, la República debería ser el referente el modelo de estado, de toda la ciudadanía y los partidos políticos que se reclaman progresistas de izquierda. Hacer que la República vuelva a ser el centro de debate de toda política que ilusione es la tarea primordial con la mirada puesta en la III República, no solo como mera palabrería, sino matizando que la República es necesaria y debemos ir concretando lo que realmente queremos la Republica que es posible en nuestro país.

El pueblo español debe iniciar un proceso constituyente el alcance de este proceso es llegar a la III República, Federal, laica, antioligárquica, municipalista y feminista. 

España es el país con más fosas comunes del mundo. La transición fue una gran injusticia para los republicanos, para los vencidos en la fraticida guerra civil provocada por la oligarquía financiera, uno generales traidores a su juramento y bendecida por la Iglesia Católica, enterrados dos veces primero en las cunetas y luego por decisiones políticas que echaron más paletadas de tierra sobre ellos. 

Para poner fin a esta injusticia, condenada por la ONU y otros estamentos internacionales, es preciso condenar públicamente y de una vez por toda la impunidad de los crímenes cometidos por el franquismo.

Es importante que España cuente cuanto antes con un Estado democráticamente constituido. Es la hora del despertar de nuestro pueblo a una existencia de ciudadanos libres, de hacerse respetar e intervenir en la historia del mundo. Es necesario liberarnos de la domesticidad y el envilecimiento en el que nos tiene la monarquía. La III República será el símbolo de que los españoles han resuelto por fin, tomar con fuerza en sus propias manos su destino de democracia y esperanza. Bajo tres premisas principales: 1) Acometer un plan social de emergencia. 2) Recuperar la soberanía económica, denunciar los acuerdos con la UE, evaluar la deuda y si fuera preciso, salir de la zona euro. 3) Recupera la soberanía nacional, salir de la OTAN y denunciar los acuerdos militares con EE UU, obligándoles a que sus fuerzas armadas, abandonen el territorio español.

Desde el colectivo Al Servicio de la República, denunciamos la ambigüedad de los partidos y fuerzas políticas que se dice de izquierdas, renuncien a hablar de República y utilicen eufemismos como democracia en la transición y ahora proceso constituyente. Y les instamos a republicanizar sus candidaturas y programas electorales para que la ciudadanía española, recupere lo que les fue arrebatado a sangre y fuego por el fascismo español y extranjero.

Es la Hora de la República. Nosotros sí sabemos.

Ángel Pasero
Colectivo Al Servicio de la República

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